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Indio Solari

12/04/2008


EL INFIERNO ESTUVO ENCANTADOR


El Sábado 12 de abril, el Indio Solari se presentó en Córdoba de la mano de “Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado”, su banda. Desde mi lugar de “cronista” voy a tratar de reflejar un show que seguramente hizo historia, y a pesar de mi fanatismo y como me dejó la cabeza, trataré de ser lo más objetivo posible. Vale aclarar que está dirigido a público picotero, así que si hay opiniones diferentes, hay que saberlas aceptar.

La excusa del show era presentar “Porco Rex”, el segundo disco solista del Indio, sucedor de “El Tesoro de los Inocentes (Bingo Fuel)”.
La primer gran diferencia de la presentación del disco con las presentaciones anterior es que se llevó a cabo en Jesús María (pueblo folklorista si los hay), pero ahora, transformado (o mas bien “tomado”) por el rock.
La primera imagen al llegar a la ciudad eran muchos micros, mucho movimiento, más gente que de costumbre, o mas bien, más gente que los habitantes del pueblo mismo!!!. Ahora, la típica pregunta de “visitante” con un solo fin y entusiasmo “¿dónde queda el anfiteatro?”; respuesta con plena hospitalidad cordobeza y el dedo índice que, casualmente, indica a dónde se pueden ver grandes columnas de personas yendo hacia el mismo lado, su cara de “¿no sos de acá no?”, una grandeza.
Momentos así eran los que se vivían con Los Redondos entre el ’95 y el ’01. Era la primer comparación, sin contar el viaje por la ruta y en cada estación de servicio encontrar “bandas” parando a cargar agua para el mate, a cargar “combustible” y contarse historias entre si.
Muchas banderas, muchos micros, muchos autos… y mucha felicidad. En cada paraje, un canto diferente, en cada peaje, el rock que todos queríamos tener.
Volviendo a Jesús María. La gente tenía un punto en común de previa, la estación.
Si fuiste, que palabra cabe para describirlo?... una fiesta?... no, porque era solo la previa. Entonces, que era lo que se venía?.
El clima estaba más que favorable (no el meteorológico) sino la onda entre todos. Ver tantas caras con esa sonrisa de “volver a encontrarse” era realidad.
Muchisimos puestos de gastronomía le daban un toque especial a la tarde; la libertad de consumir cualquier bebida (desde la simple cerveza al clásico fernet, pasando por agua, coca, café, speed con vodka, etc) daba ya un toque especial. Y no hablar de la comida. Bueno, todos estos puestos y locales, tenían la misma y obligada banda de sonido (El Indio y Los Redondos).
Sin abundar en más detalles de la previa y la masividad congregada en un mismo sitio sin ningún problema, la decisión grupal era ingresar al anfiteatro.
El lugar no era más que una especie de cancha del ascenso pero mas grande (campo, popular y unas plateas agregadas). La capacidad?... se decía que entran 40 mil personas. Lo veríamos en un rato.
El primer impacto al impacto al ingresar era ver de nuevo muchas banderas en un recital de rock. Después, era acercarse al escenario a ver que había armado el indio. Los parlantes eran raros, unas cajitas chicas pero que se comentaba días antes que tenían una fidelidad increíble (sonido que se estrenaba en un recital). La ubicación de los músicos era la misma de La Plata y Uruguay. Detrás de ellos una enorme pantalla de Led’s que cubría el ancho de la escena, y la iluminación, todos móviles. La puesta prometía ser “impactante”. Otro detalle, el pié de micrófono ya estaba preparado como el Indio lo suele usar. La adrenalina empezaba a correr. Un detalle: vendían cerveza adentro. La muchachada, feliz… felices, perdon.
Pasaron los minutos y el anfiteatro poco a poco se fue colmando. Así era como sutilmente llegaban mas banderas, se prendían bengalas y se cantaba hasta que la oscuridad reine la noche y comience… ahora si… la fiesta.
“Damas y Caballeros, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado” anuncia el Indio con su voz en off para dar apertura al show de la mano de “Pedía siempre temas en la radio” y “Ramas desnudas”, igual apertura que el disco.
El sonido era muy bueno, con una fidelidad increíble, tal como se había anticipado. Cada músico salía con una claridad altísima, y la voz del agasajado, ahí arriba, siempre. Una cosa para destacar, el sonido de la batería estaba mucho mas rockero que la grabación del disco, un punto a favor, al igual que el volumen del bajo.
Este tiempo de ausencia sirvió para mostrar que “Los Fundamentalistas…” son una banda, a pesar de que el Indio reconoce ser tirano con las decisiones, el grupo suena de manera increíble y no deja de lado ningún detalle. Ya están listos para demoler estadios.
Momento del saludo a los peregrinos. El Indio, siempre de pocas palabras, dice un simple “Tanto tiempo”. Una ovación gigante no se hizo esperar.
Este espacio de saludo sirvió para girar la cabeza y comprender porque Jesús María parecía “copada”. Había más de 40 mil personas, seguro. Todos los sectores del anfiteatro estaban cubiertos, hasta dónde no se veía (ver fotos).
Volviendo a la música, no se hizo esperar otro tema de “Porco Rex”: ”Martines y Tafiroles”, un riff punzante y de agite masivo, como el arranque de “Pedia siempre…” (que sin ir mas lejos, muy Audioslave, no?).
Lista de temas muy arriba, pero aún faltaba la prueba de fuego… ¿Qué tema de los redondos se vendría?. Era el momento.
“La hija del fletero” fue el elegido para recordar al Rey Patricio. Una sorpresa muy interesante, obviamente con la mayor aprobación y la adrenalina en un nivel muy elevado. Para continuar así, no tardó en sonar “Tarea fina”, otro gran tema picotero.
La linea del show parecía apuntar a las relaciones amorosas. Si bien “Porco Rex” es un disco bastante “cachondo”, le sumamos “La hija del fletero” y “Tarea fina”, seguimos así.
Momento de continuar con “Porco…”, pero con que tema después de dos ricoteros?... “Y mientras tanto el sol se muere”, uno de los mejores del disco. En este tema, vale destacar los coros de Baltasar.
Al hilo llegaron “Porco Rex” (una nueva PR para el Indio) y “Bebamos de las copas mas lindas”, que logró bajar un poco el clima con su calidez y belleza.
Llegaba el cierre de la primer parte, obviamente de la mano de un himno. El encargado “Un ángel para tu soledad”, un infaltable en la lista del Indio y de Los Redondos. Locura colectiva y descanso.
Hasta acá se puede hacer un análisis. Fue una etapa muy cariñosa, con grandes canciones y siempre bien arriba. El Indio con su voz y presencia, y los músicos respaldandolo con una fuerza tremenda, eran la combinación perfecta para una noche perfecta. La puesta en escena, muy buena. La pantalla y la combinación con las luces fueron un trabajo muy interesante, aunque faltaron algunas pantallas para ver el show en directo.
Volviendo al show… momento de regresar a escena para los músicos y comienza a sonar “Nike es la cultura”, acompañada con las imágenes que vimos en La Plata de todos los logos que nos queman la cabeza.
Al minuto y medio del tema, un boludo le tiró una zapatilla al Indio (¿será el mismo que en el 2001 hizo lo mismo?). Dicha zapatilla lo golpea y decide suspender el tema. Clima tenso y arenga de Solari: “Loco me acaban de tirar un zapatillo, esta joda me tiene los huevos llenos. Dejense de joder boludo, me acaban de pegar en los huevos. Subite vení pateame!”. Que momento!.
Sin esperar llegaron “Sopa de lágrimas” y “Te estás quedando sin balas de plata” para tratar de remontar el clima. Que buena voz que tiene el Indio!!!, lo tenía que decir.
Ahora el show entraría en una recta bien al palo hasta el final, cosa que no sucedía con Los Redondos.
Empezó rockeando con todo de la mano de “Ella debe estar tan linda” (el inesperado de la noche), seguido de “Me matan limón” (una gran sorpresa) y “el bloque tumbero de la noche” como definió el mismísimo Solari con “Pabellón séptimo” (un nuevo himno, sin dudas) y “El pibe de los astilleros” (que se puede decir?).
El show no paraba, estaba siempre al palo, parecía a propósito. Esa seguidilla redonda con “Pabellón…” en el medio fue tremenda. Así que más temas de “Porco…” tenían que llegar para calmar.
Otro de los grandes temas rockeros del disco se estrenaba, era “Tatuaje”. Que bien tocan estos guitarristas. Atrás llegó una “improvisación” anunciada por el Indio: “Porque será que Dios no me quiere”. Según la cantidad de canciones del show, este fue el reemplazo de “Nike es la cultura” luego de darle de baja. Igual, improvisado y todo, sonó perfecto.
El final estaba acechando, y era momento de empezar a tirar carne al asador, así que “Nueva roma” haría lo suyo junto a “Vuelo a sydney”, que tuvo, por cierto, un final espectacular con “Los Fundamentalistas…” ovacionados por las mas de 40 mil personas presentes, sin Solari en escena. Un reconocimiento merecido.
Mientras la banda seguía sonando con ese final al palo, el Indio aprovechó e hizo su parate que lo llevó a volver a escena y continuar la lista “al hilo”, sin generar el espacio para los bises.
Momento de seriedad. El Indio toma la palabra para dedicar el show: “Yo quería contarles algo. Celina, mi vieja, hace 4 días dejó esta vida, yo quería con el permiso de todos ustedes dedicarle esta noche”. Aplausos y sonrisa de agradecimiento en su cara, sirvieron para continuar con “Tomasito podés verme?, Tomasito podés oirme?”, tercer y último tema de “El tesoro de los inocentes”.
Creo que esta se la saben” anuncia el Indio para dar inicio al himno por excelencia llamado “Juguetes perdidos”. Uno de los últimos cuatro temas de la noche. Una fiesta.
Seguido llegó la gran sorpresa de la noche, también con presentación como “Vamos con un tema que habla de esta noche”. 10 segundos para pensar que tema vendría y de la galera salió “El infierno está encantador”. Sin palabras.
Ya sin voz y con el corazón con las pulsaciones al máximo, no podía ser de otra manera el final con “Flight 956” y “Ji ji ji” juntos. El primero, increíble… un tema nuevo que sea tan bien aceptado, no le sucede a todas las bandas, menos en la ubicación que estuvo, rodeado de estos grandes temas ricoteros. Todos cantando como si fuera un clásico. Un momento muy bueno e inolvidable; y bueno… de “Ji ji ji” no se puede decir mas nada. Es el pogo más grande del mundo, confirmado y corroborado tantas, pero tantas veces, que ahora hizo temblar a Jesús María.
“Cuidense. Nos vemos el 5 de Julio en Tandil” fue el cierre de este gran show a pura adrenalina.
Vamos a resumir. Las caras de todos, pero de todos era de felicidad. ¿Porqué? se pregunta uno, y la explicación es muy difícil, porque si hay algo para definir al show es una palabra… “Increíble”.
Hacía tanto que no se veía un show tan completo, en todos los aspectos. Todo comenzó con la difusión “boca a boca” de que el Indio tocaba en Jesús María, y de un día para el otro, los puntos de venta se vieron colmados, llegando a vender más de 35 mil entradas anticipadas. Luego, el viaje, el llegar a Córdoba (claro, para el que no es de allá). Cruzarse con muchísimos peregrinos que ibamos a volver a comulgar en un viaje tan largo, con el mismo fin, y por más que seas desconocido, la pasión te hacía eliminar barreras y charlar de lo mismo.
La previa fue una de las mejores en años, con más de 20 mil personas juntas en una estación de tren “copada” escuchando Los Redondos y sin importar el cuadro (una imagen era ver hinchas de Chacarita abrazados con hinchas de Tigre abrazados). Mucha fiesta previa, una anticipación única.
La lista de temas tuvo una selección brillante. Si bien muchos opinan por elegir canciones, las que eligió el Indio fue para sorpresa de muchos y supo intercalar perfectamente con los temas de su nuevo disco, logrando que un show de más de 2 horas parezca corto. Muchos clásicos y temas que hacía años que no se tocaban con Los Redondos, y ni hablar de cómo llegaron los temas de “Porco Rex” al público.
La voz del Indio es un tema aparte, es, no se, casi perfecta (porque la perfección se dice que no existe). Llega a muchos tonos, y no es una persona de 20 años, tiene 60. Es una persona que además de su voz tiene una presencia y genera un respeto único, es como un mito viviente que tiene rock, mucho rock, y se hace notar.
La banda se llevó un gran mérito en este show. Se notó mucho que estos meses de ausencia sirvieron para afianzarse. Se ve que hubo muchos ensayos previos al show. Se los vió mas armados, mirándose y arengándose como cualquier banda. Los vientos resaltaron mucho, sonaron mucho mejor que los shows del 2005 y tuvieron mas presencia, también, su mérito y aplausos. El sonido grupal fue muy bueno, Gaspar y Baltasar (si, como los reyes magos) hicieron un trabajo muy rockero; Marcelo hizo sonar el bajo como nunca, ganando terreno, recuperando el bajo sonido que tiene en el disco; Hernán rockeó las baterías, dandole aún mas rock que en el disco (que grabó Martin Carrizo); Pablo tocó de todo, y por lo visto, lo hizo bien, además, le puso muchísima onda; Ervin y Alejo lograron que los vientos tomen el terreno que se merecen, sonando como nunca.
Las bandas… y ya se sabe, no hay mucho que decir, la fidelidad es única. No hay ninguna banda o artista (en este caso) que mueva tanto, que genere tanto, es un fenómeno social ajeno a todo. Se rompen barreras, se dejan de lado las camisetas, se deja de lado todo. Es una gran comunión dónde todos respetamos la misa y la vivimos como siempre, con banderas, con bengalas, como siempre fue una fiesta de rock, sin hacer abuso de eso, ni entrar en la demagogia de las prohibiciones post 2004. Acá esas leyes no existen, acá es rock. El Indio es ajeno a todo, es una fiesta se mire por donde se mire, es todo parte del mismo folklore.
En cuanto a la producción, todo salió perfecto, la organización estuvo muy bien, no hubo incidentes, el lugar se llenó y se apostó muchísimo al show logrando que la puesta en escena y el sonido sea de los mejores que hay hoy en día.
Digamos que un show así no tiene valor. Sinceramente, yo, y todos los fuimos, sabemos lo que fué, y desde mi humilde lugar de “cronista”, trato de reflejar un show que no se puede traducir en unas palabras, sino que para entenderlo tenés que ir.
Esto es rock, y el rock no se explica, se lleva bien adentro.

Texto Alejandro Demichelis / Fotos Alejandro Demichelis, Nicolás Iboldi, Esteban Schendeld y Lucas Morelli

PúBLICO

41.327 personas

 

BANDERAS

321 de todo el pais

 

LO MEJOR

La lista de temas y el sonido

 

LAS SORPRESAS

Ella debe estar tan linda y El infierno está encantador

 

EL HIMNO

Juguetes perdidos

 

EL NUEVO HIMNO

Flight 956

 

VIDEOS

Con solo buscar -Indio Solari Jesus Maria- en You Tube podés ver más de 200

 

PROXIMO SHOW

Sábado 5 de Julio en el Hipódromo de Tandil

 

LISTA DE TEMAS

Pedia siempre temas en la radio
Ramas desnudas
Martinis y tafiroles
La hija del fletero
Tarea fina
Y mientras tanto el sol se muere
Porco Rex
Bebamos de las copas mas lindas
Un ángel para tu soledad
Nike es la cultura
Sopa de lágrimas
Te estás quedando sin balas de plata
Ella debe estar tan linda
Me matan limón!
Pabellón séptimo
El pibe de los astilleros
Tatuaje
Porqué será que Dios no me quiere
Nueva roma
Vuelo a Sidney
TOmasito podés verme?, Tomasito podés oirme?
Juguetes perdidos
El infierno está encantador
Flight 956
Ji ji ji

 

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