A LA CARGA MI ROCANROL!!!
Cual seria la forma adecuada para hacer un comentario del recital de rock más grande del país?. Es muy difícil, es algo como que… si fuiste lo entenderías. La Renga volvió a pisar Buenos Aires y decidió tirar la casa por la venta. En silencio y con un par de productores independientes hicieron una movida dónde más de 110.000 personas se acercaron al Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires a hacer historia. Con ustedes... La Renga, la banda más grande del Rock Argentino.
El evento comenzaba desde temprano, como una especie de festival, una movida parecida a lo que ya se hizo en Vélez, pero en un lugar que simulaba ser el Woodstock criollo. Gente, en mucha cantidad en los alrededores desde la mañana… una felicidad constante, una comunión de rock diferente, especial, estábamos todos.
El entre para el evento fueron los D.I.O.N.I.S.I.O.S., y a lo largo de la tarde, y a paso constante, miles y miles de personas bajo el sol fueron colmando le predio mientras musicalizaban Larry Zavala, Va de Suyo, Edelmiro Molinari Dúo y los grandes rockeros españoles de Marea (invitados especiales de la velada), en dónde para el cierre de su show invitaron a La Renga a tocar el tema “Marea”; un adelanto a lo que se vendría, ya con más de 50 mil personas es en el predio delirando con la banda.
Era imponente ver el ingreso de tanta gente… Postado en las tribunas del curvón se podía ver como una marea de gente ingresaba al lugar. La recta del autódromo estaba repleta, era interminable.
Mientras desde el escenario la banda de sonido eran los instrumentales de “Truenotierra”, el sol iba estirando las sombras y nos preparaba para una noche larga e histórica.
19:25 para ser exactos (si, todavía de dia!!!), suena la introducción del show y salen a la carga, de una y sin dudarlo, de la mano de “Almohada de piedra”. Al hilo… “A tu lado”… sigue el comienzo arriba.
Volviendo al comienzo… con que palabras podés definir a mas de 100 mil almas tirando para el mismo lado? Cantando? Disfrutando?... realmente… sin palabras.
Saluda el Chizzo con una sonrisa y felicidad increíble “Buenas noches!, vinieron todos al barrio…, si las calles hablaran…”.
Sigue el show con “Ruta 40” y a los 30 segundos del tema llegó la primera pausa de la noche a pedido de Jorgito Leggio (sonidista de la banda). Más de 200 personas se treparon a las torres demoradas de sonido (había 6, de las cuales 3 estaban colmadas) para ver el show “privilegiadamente”. Por lógica y para evitar riesgos, la banda no podía continuar si no se bajaban. En dichas torres hay mucha corriente y muchas chances de que alguien se electrocute. Se intentó y algunos comenzaban a bajar… Pasaron “Ruta 40” (ahora entero) y “Tripa y corazón”. Mientras unos bajaban, otros aprovechaban a ocupar esos lugares. Otra vez la misma historia. La banda se cansó. Tanto Tete como el Chizzo hablaron para poder seguir con el show hasta que se cansaron y se fueron del escenario hasta que se bajaran.
Una pausa de 20 minutos sirvió para analizar el momento y ahí fue cuando sale a escena Manu se pone en el lugar del Chizzo y les hizo entender a esas “personas” de la manera mas sincera posible que debían bajarse urgente para poder continuar con la fiesta… antes que el resto del público se enoje y se desquite con ellos. Ahí fue cuando se bajaron todos.
Vuelve la banda al escenario (inmenso por cierto) y de ahí, sin pausas se continuó con la presentación oficial de “Truenotierra” en Capital Federal (digamos que era la excusa de la movida), intercalado con una gran selección de clásicos rengos.
Pasaron todos los temas del disco, aunque se destacaron “Montaña roja”, “Entre la niebla” (dónde Manu se lució nuevamente como cantante al igual que los shows pasados y mostró que sus composiciones son muy interesantes), “Llenado de llorar” (al mejor estilo Led Zeppellin) y “Palabras estorbantes” (con una larga improvisación intermedia).
Entre los temas del disco, varios clásicos infaltables hacían levantar el clima como “En el baldío”, “Bien alto” (uno de los momentos más “altos” de la noche) y “Desnudo para siempre” (una perlita que hacia mucho que no tocaban).
La puesta en escena era increíble. El escenario, tema aparte, una estructura enorme, imponente; muchísimas luces (felicitaciones al iluminador!), tres enormes pantallas que transmitieron muy bien el show y mezclaron escenas muy interesantes para cada canción; y torres de sonido por todos lados (8 en total, aunque 6 funcionaron recién en la mitad del show).
“Como es una noche de guitarras, vamos a invitar a un amigo para hacer este tema” anuncia Chizzo para dar la bienvenida a Luciano Napolitano, quien totalmente agradecido, hace una reverencia al Chizzo luego de que diga “Nos esta viendo desde arriba, este es su lugar”, en referencia al Autódromo.
Ahora es el turno del segundo invitado, “De acá del barrio”. Sube Locura, ex guitarrista de la banda; su turno llegó con un tema que también compuso y soleó (y uno de los mejores de La Renga) “El juicio del ganso”. Lamentablemente el sonido se puso en contra y se corto al minuto en todas las torres de sonido. Como la banda no se enteró porque en el escenario ellos seguían escuchándose, las almas presentes no pararon de corear el tema. Sin querer, se generó un clima emotivo muy importante, de esos que ponen la piel de gallina. Tantas voces juntas... Luego de un minuto, vuelve el sonido y sigue la fiesta.
“Al que he sangrado”, “Panic show” (con Kutxi de Marea como invitado) y “El final es en donde partí” fueron los tres grandes temas que marcaron el camino hacia los bises. Tres bien arriba, una gran selección.
Recta final del show. Mas de 2 horas habían pasado (obviamente que ya de noche) y una nueva seguidilla de canciones (como lo fue “La Trifulca” antes uniendo a “En los brazos del sol”, “El mambo de la botella” y “El hombre de la estrella”), en este caso fueron “Psilocybe mexicana”, “Las cosas que hace” y “El revelde”. Otro de los grandes momentos de la noche.
Infaltables “La balada del Diablo y la Muerte” y “La razón que te demora” para anticipar el cierre a todo trapo.
“Oscuro diamante” y “Hablando de la libertad” fueron los dos elegidos para despedirse. Que momento!.
Cuantas cosas que hay para comentar de esto show. Cosas buenas, cosas malas.
Siempre conviene decir primero las malas. Por ejemplo, esos estúpidos que opacan la gran movida colgándose de las torres de sonido y obligando a parar el show; o los saqueadores que antes de arrancar La Renga vaciaron los locales de comida y bebidas (y uno de Locuras) dejando a todo el Autódromo en manos de una sola canilla en la salida del Boxes para calmar la sed en una noche muy caliente.
En las buenas, el sonido fue profesional (suele criticarse el sonido en los shows de La Renga, pero en este caso en la mayoría de la noche sonó bien, a pesar de muchos problemas que hubo), la puesta en escena, la producción, la gente, la energía de la banda (Tanque, fijo como siempre pero feliz; Tete desgastando las suelas recorriendo todo el escenario y arengando como de costumbre; Manu en su rol multifacético, ya casi como el Tete, en todos lados; Chiflo, serio, de lentes oscuros pero guiando a “Pense que era una negra” sutilmente y soleando como nunca; y Chizzo, más emocionado que nunca, conciente de la movida agitando desde el vallado hasta el fondo, bien al fondo, dónde las ultimas cabezas lograban sentirse tan cerca como los primeros.
Y un punto importante que marca una nueva etapa en la historia de la cultura rock en la Argentina son los “huevos” (otra palabra no cabe) que tuvo la producción y la banda para hacer esto y demostrar que para hacer estas movidas, sin ni un sponsor y con la fuerza fiel del boca a boca, se puede lograr hacer historia y plenamente hablar de la libertad.
Texto Alejandro Demichelis / Fotos La Renga
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PúBLICO
110.073
INVITADOS
Luciano Napolitano, Locura y Kutxi
LO MEJOR
La cantidad de gente y la energía arriba y abajo del escenario
LO PEOR
Los estúpidos que quisieron opacar la noche
LA FRASE
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LISTA DE TEMAS
Almohada de piedra
A tu lado
Ruta 40
Tripa y corazón
Montaña roja
En el baldío
El monstruo que crece
El rito de los corazones sangrando
La Trifulca (En los brazos del sol – El mambo de la botella – El hombre de la estrella)
Entre la niebla
Mujer del caleidoscopio
Cualquier historia
Bien alto
Llenado de llorar
Palabras estorbantes
Ser yo
La boca del lobo
Desnudo para siempre
Cuadrado obviado
Viva Pappo
El ojo del huracán
El juicio del ganso
Al que he sangrado
Panic show
El final es en donde partí
Psilocybe mexicana
Las cosas que hace
El revelde
La balada del Diablo y la Muerte
La razón que te demora
Oscuro diamante
Hablando de la libertad
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